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El Matador sin salida

Las claves de la victoria de Gaethje ante Topuria.

Por Cristhian Yahir
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Este 14 de junio del 2026, en el histórico evento UFC Freedom 250 que, se celebró en la terraza principal de la Casa Blanca, sucedió lo que para muchos parecía imposible “Justin Gaethje le arrebató el invicto a Ilia Topuria en la pelea estelar” y no lo hizo con un “golpe de suerte”. Lo hizo con una estrategia impecable con la que logró anular a “el matador” así, rompiéndolo por completo. Pero ¿Cómo?

 

Sin embargo, antes de entrar de lleno al análisis, es necesario mencionar cómo era el presente de las carreras de ambos peleadores.

 

Por un lado, el -antes- campeón Ilia “el matador” Topuria estaba en un momento absolutamente dulce en su carrera. Venía con un récord invicto de 17-0 y en sus últimas 3 peleas había noqueado a 3 de los mejores de la historia: Alexander Volkanovski, Max Holloway y Charles Oliveira. Además, en su pelea vs Oliveira se consagraría como campeón en 2 divisiones. Ilia era -para sus fans- “un peleador invencible.

 

Del otro lado, estaría Justin “The Highlight” Gaethje. Un gladiador respetado y admirado por todos, pero que no se encontraba en el mejor momento de su carrera: 37 años, dos victorias recientes (sobre Fiziev y Pimblett), pero un historial de derrotas contra los mejores (Khabib, Oliveira, Poirier). Todos sabíamos que, en términos de repertorio técnico, Gaethje es más limitado que los tres rivales que Topuria acababa de noquear.

Por eso, muchos pensaban que solo un golpe de suerte lo convertiría en campeón...

 

Con este panorama y vuelta final, es que surge la pregunta ¿Cómo un peleador “limitado”, como Gaethje, logró que la esquina del próximo “GOAT” tirará la toalla? Pues no se trató de suerte. Se trató de una estrategia pensada para romper el plan de juego de “el matador” y su esquina. Y estas fueron las claves:

 

Poder de golpeo

Esto no debería ser sorpresa para nadie; dicho por el propio Khabib “Justin hits like a truck” (pega como un camión). Justin Gaethje es sin lugar a dudas uno de los peleadores con la mayor pegada en la historia del peso ligero, dejando daño visible en cada uno de los peleadores a los que se ha enfrentado a excepción de Khabib.

 

Y a esto hay que agregar que Topuria había demostrado que es un peleador al cuál no es difícil de conectar. Tanto Volkanovski, como Max, como Charles, lograron conectar golpes contundentes en sus enfrentamientos vs Ilia dejando el rostro de este lastimado.

 

Sin embargo, ninguno de estos 3 tiene la pegada de Justin, quien conectó muchos golpes limpios a Topuria, pero con la diferencia de que cada golpe lastimaba. Gaethje, no golpeó para noquear; Golpeó para hacer daño que pudiese limitar las capacidades de Ilia. Buscó causar cortes e inflamar los ojos para que el campeón se viese afectado y mermado durante el combate y así, conseguir una ventaja.

Presión constante

Por otro lado, Justin hizo algo que para todos parecía una sentencia de muerte: le faltó al respeto a la pegada de Ilia. Ilia estaba acostumbrado a que sus rivales pelearan hacia atrás, evitando cortar distancia con su jab (cosa que Justin también hizo en ciertos momentos) para así evitar las bombas que el hispanogeorgiano tiene en los puños.

 

Y aunque eso sería lo más inteligente para cualquier otro peleador, Gaethje eligió salir a presionar a Ilia, poniendo así al campeón en una situación completamente desconocida para él, a la que parece que nunca se pudo adaptar.

 

Con esto, Justin consiguió mantener al campeón a raya, para que este no logrará soltar sus golpes de poder, evitando caer en los contragolpes del retador, que ya le había demostrado que no tenía miedo cuando de intercambiar bombas se trata. Y que en cada intercambio el sería el vencedor.

Boxeo sucio

No hay dudas en decir que Topuria posee una de las mejores técnicas de boxeo en la historia de la UFC, incluso mejor que la de Justin Gaethje. No obstante, siempre se había enfrentado a peleadores que, como él, tienen una técnica depurada. Por eso, cuando se encontró con alguien de estilo tan poco convencional como Gaethje, empezó a tener problemas.

 

Justin no es un boxeador ortodoxo. Usa la técnica llamada “dirty boxing” o boxeo sucio, y es, a mi gusto, el que mejor la aplica entre todos los peleadores de la UFC. Esta técnica no busca ser estética. Busca incomodar al rival, lanzando golpes desde ángulos poco comunes, usando empujones y jalones para que el rival no pueda desplegar su juego técnico.

 

Gaethje usó esto para sacar a Ilia de su juego. Cada vez que Topuria retrocedía —llevando sus caderas hacia atrás y dejando la cabeza por delante— Justin rodeaba su cuello con el brazo izquierdo y, con la derecha, soltaba uppers devastadores que terminaron lastimando el rostro del campeón.

 

También usó mucho los cambios de guardia. Cuando tiraba la mano derecha, adelantaba la pierna derecha para tener posición y lanzar golpes de poder con la izquierda. Ilia nunca pudo adaptarse a eso, ni tampoco a sus constantes intentos de derribo, que no buscaban llevarlo al suelo, sino cortar distancia y conectar mejores golpes.

Otra cosa que debemos entender es que, en una pelea, y más de esta magnitud, el resultado no es solo responsabilidad de quien lo hizo bien o de quien lo hizo mal. El resultado es la suma de lo que hicieron o dejaron de hacer ambos peleadores. Por eso, ahora pasaré a hablar de lo que, a mi gusto, fueron los errores de Ilia.

 

Falta de adaptación

Topuria nos ha demostrado que es uno de los peleadores más completos del mundo. Realmente tiene un abanico de recursos superior a la media, pero durante esta pelea, me parece que no tomó las decisiones correctas para el planteamiento que Justin y su esquina habían preparado.

 

Justin fue fiel a su estilo, pero también hizo cosas que no había hecho con tanta regularidad. Por ejemplo, no usó demasiado las patadas a las piernas. Este es un detalle importante, porque al parecer el contraataque a esas patadas era una parte fundamental del gameplan de Ilia. De hecho, las pocas veces que Justin las usó, se crearon las ocasiones en las que Ilia conectó sus mejores golpes.

 

El campeón y su esquina nunca encontraron la forma de descifrar el juego de Gaethje, que llevó un planteamiento perfecto para el rival que tenía enfrente. A Ilia y su esquina les hizo falta tener un “Plan B” por si las cosas no salían como esperaban.

 

Exceso de confianza

No es un secreto para nadie que Ilia es una persona muy confiada y hasta para muchos -me incluyo- una persona arrogante y está bien. El deporte necesita figuras como estas para crecer, atraer a nuevos fanáticos e incluso hacer todo esto más divertido como lo hizo Conor McGregor en su día.

Pero, el problema llega cuando subestimas las capacidades y posibilidades que tiene tu rival de vencerte. “Justin necesita un milagro para vencerme”, “Nadie puede intercambiar golpes conmigo” o hacer una fiesta el día antes de la pelea para celebrar tu “victoria”, lo que para mí fue su sentencia: prometer que noquearía a Gaethje.

En mi percepción el prometer apagarle las luces a Justin fue lo que sepultó las oportunidades de Ilia ya que, por momentos pudo haber finalizado al retador por tko. La mayor prueba de esto fue cuando después de lastimar seriamente a Justin con golpes al cuerpo en el segundo round, prefirió ir al control en el suelo en vez de rematarlo con golpes.

No puedes darle a alguien como Gaethje la oportunidad de recuperarse porque siempre se levanta más fuerte.

Conclusiones

El resultado de la pelea ya lo sabemos todos. Justin Gaethje se convirtió por fin en campeón del peso ligero después de que la esquina de Ilia no le permitiera salir a pelear al quinto round. Una decisión correcta, pero que considero se debió haber tomado desde antes del inicio del cuarto asalto cuando Ilia ya tenía ambos ojos casi completamente cerrados.

Por el lado de Ilia, considero que, si bien el momento es muy dulce para ser oportunista y decir que Justin nunca fue tan bueno, yo no creo que esa sea la personalidad de Topuria, el ha demostrado ser un peleador de élite, con muchas habilidades (aunque a veces exageradas por sus fans), y aún tiene oportunidades de reinventarse para alcanzar la cima de nuevo, y esta vez, quizás, más humilde y respetuoso.

En mi opinión una derrota no es el fin del mundo, como ya lo dije en mi anterior columna “Las derrotas no manchan la grandeza”, la derrota muchas veces dignifica al peleador y sirve como un catalizador para que el pueda encontrar su mejor versión.

Por lo pronto Ilia se merece un descanso para sanar de los que le dejó. Se lo merece porque, más allá de su personalidad, siempre nos ha dejado grandes peleas para que nosotros -los fanáticos- disfrutemos de este deporte que tanto amamos. Aún y con el tiempo que estará ausente les puedo asegurar que cuando regresé, lo hará a lo grande.

Ahora hablando del flamante nuevo campeón del peso ligero Justin “The Highlight” Gaethje. Nuestro viejo guerrero de mil batallas y querido por todos nos demostró que en efecto: La tercera es la vencida. Por fin después de casi 10 años dentro de la compañía y 2 derrotas en peleas por el título logró cumplir su sueño de ser campeón indiscutido en la UFC ¡y de qué manera!

Si yo fuera él definitivamente me hubiera retirado tan pronto como pusieran el cinturón alrededor de mi cintura, en lo más alto del deporte. Pero Justin está armado diferente a todos. Él ama pelear y nosotros amamos verlo pelar a él y seguramente aún tiene un par de guerras que darnos antes de acabar su legendaria carrera.

 

 

 

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