La Fuerza de la Sangre: Reseña a Documental Juvenil | Del Puerto News

Columnas

La Fuerza de la Sangre: Reseña a Documental Juvenil

El documental de un crudo recuerdo que mantiene el puño arriba

Por Edgar Zárate
Foto de perfil
La Fuerza de la Sangre: Reseña a Documental Juvenil

El cortometraje documental, inspirado en el feminicidio ocurrido en el Fraccionamiento La Florida, Veracruz, el 22 de septiembre de 2017, sigue la historia de Claudia Torres, madre de Claudia Alondra Suárez, una estudiante a punto de graduarse de Comercio Exterior cuya vida fue arrebatada por su exnovio, Gustavo García Narcia, quien por años permaneció en libertad impunemente.

 

 

La narrativa es conducida por la voz de la joven Suárez: un tono bajo, tembloroso y casi ahogado. Por lo qué, el manejo de este recurso interpretativo nos hace conscientes de que quien habla ya no está, manteniendo al espectador en una inquietud constante. 


Por su parte, la señora Torres —tras ser informada del hallazgo del cuerpo en un parque—, se ve sumergida en un infierno emocional que, lejos de paralizarla, la impulsa a convertirse en madre buscadora. Las entrevistas realizadas, muestran la desesperación e impotencia de una madre que no obtiene justicia ante un hecho tan atroz.


El empleo de diversas imágenes de archivo de los noticieros, donde aparece gritando y exigiendo respuestas, nos transportan a esa angustia que cargó durante años sin rendirse, hasta que llegó ese día, ocho años después del suceso, una llamada de la hermana de la víctima cambió todo afirmando haber visto a Gustavo en un concierto de banda; Claudia Torres actuó de inmediato, confirmó los rasgos del agresor y logró, finalmente, acusar a quien le arrebató a su hija.


El corto evita el tono emotivo convencional. Aunque se haga "justicia" con el encarcelamiento, esta llega ocho años tarde; ocho años en los que una madre convivió con el dolor de saber que otras familias pasaban por lo mismo.


El trabajo visibiliza, con respeto, la cruda realidad de quienes pierden a un familiar y reciben una justicia tardía o inexistente. Es una herida abierta que todos deberíamos observar. La vida real está llena de sucesos desgarradores que preferimos ignorar, pero que forman una "torre" de casos sin resolver y de asesinos que viven la vida que Alondra Suárez debió tener.


Dicho esto, felicito a los alumnos de la Universidad Jean Piaget Veracruz por manejar tan conscientemente la realidad en la que lastimosamente crecen las cifras de casos como este. Cierro con una calificación de 4.5 Tiburon’dor

 

🔥 Más Noticias